Hace falta parar con urgencia las nuevas urbanizaciones de litoral
Menorca tiene que frenar el crecimiento de nuevas plazas turísticas. El *GOB apuesta para crear nuevos instrumentos económicos que permitan salvar territorios que se encuentran condenados a ser urbanizados.
La mayoría de gente de Menorca no ve bien que se siga urbanizando la costa de la isla. Pero a pesar de todo, se están tramitando nuevos crecimientos que no se pudieron eliminar con el Plan Territorial *Insular porque ya tenían derechos adquiridos. La reciente aprobación de una nueva fase de *Son Parque se suma a la que se aprobó hace unas semanas a Torre *Solí, mientras que se están llevando a cabo espectaculares obras de transformación del territorio a Cuevas Nuevas, a Santo *Tomàs, o se prevén a zonas como *Canutells o Punta Gorda.
Todo ello, la Reserva de *Biosfera de nuestra isla no ha frenado todavía la urbanización de su litoral, a pesar del gran avance que significó el *PTI. Con esta planificación *insular se consiguió eliminar unas 60.000 plazas turísticas previstas, pero es sabido que quedan casi 20.000 que no se van *desclassificar porque implicaba tener que pagar indemnizaciones, y que irán tramitándose si nadie pone remedio.
El instrumento que en aquel momento estaba pensado para evitar nuevas urbanizaciones era la *ecotaxa, que fue sacrificada de una manera absolutamente irresponsable porque se empleó como herramienta política, en *tost de usarse para defender los intereses generales. Desde entonces, el *GOB ha propuesto en varias ocasiones que se estudien otros sistemas para poner freno a la destrucción de más territorio. En concreto, la posibilidad de subastar las licencias turísticas podría aportar importantes recursos extraordinarios para destinarlos a rescatar territorios *administrativament condenados al cemento y al asfalto. Una opción que requeriría un consenso entre el Consejo y los ayuntamientos.
No interesa nada que Menorca aumente su número de plazas turísticas. En todo caso, haría falta abordar la reconversión y la disminución de las existentes, pero en ningún caso se tiene que incrementar una oferta que ya presenta serias dificultades de poderse cubrir. Cómo más plazas turísticas tengamos, más habremos de *abaixar los precios y carezco beneficio quedará a la isla. Las formaciones políticas se tendrán que plantear este tema seriamente y por vía de urgencia.









